Muestreo Representativo de Aguas Subterráneas: Experiencias Prácticas

El muestreo de aguas subterráneas en pozos consiste en recolectar agua mediante distintas técnicas con el fin de obtener información representativa sobre las condiciones físicoquímicas del sistema subterráneo. Estos datos permiten construir modelos conceptuales y numéricos confiables, fundamentales para la gestión de los recursos hídricos y para la toma de decisiones en proyectos mineros y ambientales.

Entre los métodos convencionales, el uso de bailers[1] presenta limitaciones críticas. Este tipo de instrumento, ampliamente utilizado por su versatilidad, puede arrastrar sedimentos desde el interior del pozo, impide controlar con precisión la profundidad a la que se obtiene la muestra y no asegura que se tome una muestra fresca del acuífero, ya que no permite realizar una purga [2] del pozo.

La experiencia en terreno demuestra que no existe un método único capaz de asegurar representatividad en todos los contextos. Distintos estudios realizados por el equipo de hidrogeología de SRK Chile en el norte del país corroboran que se pueden obtener parámetros hidroquímicos bastante distintos si se utilizan métodos de muestreo que no son adecuados.

Si no se tienen antecedentes del pozo, la videofilmación y el perfilado fisicoquímico previos permiten identificar zonas limpias y operativas del pozo, evitando sectores obstruidos o con contaminación interna, además de variaciones naturales de la calidad del agua en profundidad (estratificación). Posterior a esta actividad, es posible seleccionar la o las profundidades y el método de muestreo según los objetivos del proyecto.

La micropurga o el bombeo de bajo flujo constituyen una alternativa a la purga convencional, preservan la estratificación natural y reducen la alteración de la muestra. Además, son especialmente útiles en acuíferos salinos con alta heterogeneidad o en la identificación y caracterización de plumas contaminantes. Este método es aplicable hasta profundidades de 100 m.

Por otra parte, el muestreo discreto con instrumentos como el bailer metálico, hydrasleeve[3] y el muestreador discreto de intervalos[4], ofrecen la posibilidad de obtener muestras puntuales a mayor profundidad sin mezclar aguas de unidades hidrogeológicas distintas.

En conclusión, a partir de los distintos estudios realizados y la experiencia adquirida en terreno se evidencia que, no es recomendable optar únicamente por métodos convencionales al muestrear agua subterránea en pozos. Es indispensable seleccionar técnicas adecuadas a las condiciones del acuífero y del pozo para minimizar perturbaciones y obtener muestras realmente representativas. Solo así es posible asegurar que los datos sean útiles para su aplicación en modelos hidrogeológicos conceptuales y numéricos.

PASO 1: Conocer la captación, realizando videofilmación y perfilaje, y la hidrogeología, teniendo la estratigrafía del pozo, para seleccionar las profundidades de muestreo.

Profundidades de muestreo

PASO 2: Seleccionar un método adecuado.

1.      Método de bombeo (purga o micropurga).

Método Bombeo

2.      Muestreo discreto en profundidad.

Muestreo discreto en profundidad

 

Autores SRK Chile

Vicente Weisner: Geólogo

Cristóbal Cox: Ingeniero Civil Hidráulico


[1] Bailers: Dispositivo tubular utilizado para extraer manualmente agua desde un pozo de monitoreo.

[2] Purga: Es el proceso de extraer agua desde un pozo de monitoreo antes de tomar una muestra, con el objetivo de eliminar el agua estancada que se encuentra en el interior del pozo, permitiendo que ingrese agua del acuífero.

[3] Hydrasleeve: Es un muestreador discreto de aguas subterráneas, consistente en una funda o bolsa flexible que se introduce a la profundidad deseada y permanece inmóvil hasta el momento del muestreo. Al ser traccionada hacia la superficie, la funda se llena únicamente con el agua presente en ese nivel.

[4] Muestreador discreto de intervalos: Dispositivo que funciona mediante un mecanismo que permite abrir y cerrar la cámara de muestreo únicamente en el intervalo seleccionado, capturando el agua presente en ese punto del acuífero. Dependiendo del diseño, puede operar por activación mecánica, presión, vacío o sistemas de cierre automático.